Introducción
Si hay algo que nunca deja de sorprenderme como docente —y lo digo desde la experiencia de muchos años trabajando con estudiantes, profesionales y gente de todas las edades— es que el cuerpo habla incluso cuando uno intenta callarlo. Los tipos de posturas que adoptamos no son simples posiciones físicas: son una especie de “eco emocional” que revela más de lo que imaginamos. En este artículo te voy a explicar, de forma sencilla y cercana, los tipos de posturas más comunes, qué transmite cada una y cómo reconocer cuál te hace sentir más seguro. Te aseguro que, si prestas un poco de atención, vas a notar cosas de ti y de los demás que quizá antes pasabas por alto.
Por qué es importante entender los tipos de posturas
A lo largo de mi experiencia como profesor, he visto cómo las personas cambian radicalmente la forma en que son percibidas simplemente ajustando su postura. No es magia, es coherencia corporal.
Los tipos de posturas influyen en:
- La seguridad que proyectas.
- Cómo interpretan los demás tus intenciones.
- Tu propio estado emocional.
- El nivel de confianza que transmites.
- La forma en que te mueves por el entorno.
Y aunque no lo creas, muchas veces la gente se identifica con una postura específica sin darse cuenta… hasta que alguien se lo muestra.
Observa y analiza: ¿con qué postura te identificas?
Antes de entrar en materia, te propongo algo: mientras lees esta guía sobre los diferentes tipos de posturas, ve observando tu cuerpo. ¿Qué haces con los hombros? ¿Con la cabeza? ¿Con la espalda? De hecho, estoy seguro de que tu postura cambió un poquito mientras leías estas líneas. Nos pasa a todos.
Lenguaje corporal que revela lo que una persona siente (aunque no lo diga)
Tipos de posturas y lo que revelan (explicado de forma humana y práctica)
Aquí empieza lo bueno. Vamos a analizar los tipos de posturas más frecuentes, qué significan y cómo pueden influir en la percepción que los demás tienen de ti.
Postura erguida: seguridad y apertura
Esta postura es la que más se asocia con confianza.
Y no lo digo porque lo leí en un libro, sino porque lo veo constantemente en el aula: cuando alguien se siente seguro, su cuerpo se expande casi sin darse cuenta.
Características:
- Espalda recta
- Hombros relajados
- Cabeza a la altura natural
- Movimientos fluidos
¿Qué transmite?
- Liderazgo
- Confianza en uno mismo
- Disposición a escuchar
- Control emocional
Desde mi perspectiva, este es uno de los tipos de posturas más poderosos, no solo porque “se ve” bien, sino porque el simple hecho de adoptar esta postura puede hacer que tú mismo te sientas más firme.
Postura encorvada: inseguridad o cansancio emocional
Todos, absolutamente todos, hemos tenido días donde el cuerpo parece venirse abajo. Sin embargo, cuando esta postura se vuelve habitual, suele asociarse a:
- Falta de seguridad
- Baja energía
- Timidez
- Desánimo
Características:
- Cabeza hacia abajo
- Espalda arqueada
- Hombros adelantados
Este es uno de los tipos de posturas que más delata emociones internas. Y sí, a veces basta con enderezar la espalda para que el ánimo suba un poquito. Suena simple, pero funciona.
Postura rígida: tensión y autocontrol excesivo
En mis clases siempre noto a los estudiantes que están nerviosos por algo: los hombros están tensos, los codos pegados al cuerpo, y casi parecen “medidos” al moverse.
Esta postura puede reflejar:
- Estrés
- Miedo a equivocarse
- Necesidad de control
- Nerviosismo
Curiosamente, quienes adoptan este tipo de postura creen que se ven más “correctos”, pero terminan destacando justo por lo contrario.
Postura de evitación: el “quiero pasar desapercibido”
Aquí entra un fenómeno intrigante: cuando el cuerpo intenta ocultarse. Muchos lo llaman el “efecto tortuga”.
Se distingue por:
- Hombros elevados
- Cuello retraído
- Cabeza inclinada hacia abajo
- Poca movilidad del torso
Este es uno de los tipos de posturas más asociados al deseo de no ser visto.
Lo veo en estudiantes que llegan tarde, en personas que sienten vergüenza o incluso en quienes temen ser evaluados.
Postura expansiva: dominancia o exceso de seguridad
Algunos la llaman postura de poder. Es cuando una persona ocupa más espacio del necesario.
Características:
- Pecho hacia adelante
- Brazos separados
- Piernas abiertas
- Movimientos amplios
¿Qué transmite?
- Dominio
- Autoridad
- Confianza alta
- A veces: arrogancia
Este es uno de los tipos de posturas que más polariza: puede ser útil en momentos de liderazgo, pero también puede generar rechazo si se usa en exceso.
Tabla comparativa de los tipos de posturas
| Tipo de postura | Qué transmite | Señales clave |
|---|---|---|
| Erguida | Seguridad y apertura | Espalda recta, hombros relajados |
| Encorvada | Cansancio o inseguridad | Cabeza baja, hombros caídos |
| Rígida | Tensión o miedo | Movimientos controlados, cuerpo tenso |
| Evitación | Deseo de pasar desapercibido | Hombros arriba, cuello oculto |
| Expansiva | Dominancia o liderazgo | Pecho elevado, postura amplia |
Cómo identificar qué postura te hace sentir seguro
Aquí viene la parte práctica.
Si te preguntas cuál de los tipos de posturas te identifica mejor, haz este ejercicio que aplico en mis clases:
- Colócate de pie, sin pensar demasiado.
- Observa tu posición natural: cómo están tus hombros, tu espalda, tu cuello.
- Corrige ligeramente: endereza la espalda, abre el pecho, baja los hombros.
- Evalúa tu sensación interna: ¿te sientes mejor? ¿Más seguro?
- Repite la observación en diferentes momentos del día.
Verás que el cuerpo tiene “memoria emocional”. Se nota cuando está cargado y cuando está relajado.
Por qué tu postura influye también en tus emociones
Esto no es teoría vacía. A lo largo de mi vida profesional he visto cómo una postura mejora la manera de hablar, el tono de voz e incluso el rendimiento académico.
Hay una especie de retroalimentación entre lo que sientes y lo que el cuerpo refleja.
- Si estás triste, te encorvas.
- Si te encorvas, te sientes más triste.
Y lo mismo pasa con la seguridad:
- Si te sientes seguro, te expandes.
- Si te expandes, te sientes más seguro.
Por eso es tan importante conocer los tipos de posturas y entender su impacto real.
Conclusión: tu postura dice más de ti de lo que imaginas
Los tipos de posturas no solo influyen en cómo te ven los demás, sino en cómo te ves tú mismo.
Observar el cuerpo, entenderlo y ajustarlo —aunque sea unos milímetros— puede transformar tus interacciones, tu estado emocional y tu presencia en el día a día.
Mi recomendación final, desde la experiencia como profesor, es simple: escucha tu cuerpo. A veces él sabe antes que tú lo que realmente estás sintiendo.