El Maquiavelismo: Cómo Identificar y Comprender esta Forma de Pensamiento Estratégico

Introducción

El maquiavelismo es un término que ha pasado de ser una idea política del Renacimiento a convertirse en una forma moderna de describir comportamientos manipuladores, fríos y estratégicos. Aunque suele tener una connotación negativa, entenderlo desde la perspectiva psicológica y social nos permite reconocer cómo se manifiesta en la vida cotidiana, en los negocios e incluso en las relaciones personales.

En este artículo vamos a enseñarte qué es el maquiavelismo, cómo identificarlo en los demás (y en ti mismo), cuáles son sus rasgos característicos, y por qué estudiar este fenómeno puede ayudarte a mejorar tu inteligencia emocional, tus estrategias de liderazgo y tu comprensión del comportamiento humano.

¿Qué es el Maquiavelismo?

El término “maquiavelismo” proviene de Nicolás Maquiavelo, un pensador político italiano del siglo XVI, autor de la famosa obra El Príncipe. En ella, Maquiavelo explicaba cómo los líderes podían mantener el poder mediante la astucia, la estrategia y, en ocasiones, el engaño.

Con el tiempo, el maquiavelismo dejó de ser solo un concepto político para volverse una categoría de personalidad dentro de la psicología moderna. Hoy se considera parte de la llamada Tríada Oscura, junto con el narcisismo y la psicopatía, tres rasgos de personalidad que, aunque diferentes, comparten la tendencia a manipular, controlar o explotar a otros para lograr objetivos personales.

Rasgos principales del maquiavelismo

Las personas con altos niveles de maquiavelismo suelen compartir ciertos patrones de pensamiento y conducta que las distinguen. A continuación, los analizamos con ejemplos prácticos:

1. Manipulación estratégica

En el tiempo que llevo enseñado materia de lenguaje corporal he notado que, maquiavélico no manipula por impulso, sino con cálculo. Analiza las debilidades del entorno, entiende las motivaciones de las personas y utiliza esa información a su favor.
Ejemplo: en un ambiente laboral, puede elogiar a su jefe no por admiración, sino para obtener beneficios o ascensos.

2. Frialdad emocional

No se deja llevar por emociones. Mantiene la calma incluso en situaciones tensas, lo que le da una ventaja frente a quienes reaccionan impulsivamente.

3. Desconfianza hacia los demás

Cree que las personas son egoístas por naturaleza, por lo que prefiere anticiparse y actuar primero antes de que lo engañen o manipulen a él.

4. Orientación hacia el poder y el control

Busca posiciones de autoridad o influencia. En su mente, el control equivale a seguridad.

5. Falta de empatía auténtica

Puede simular empatía, pero generalmente lo hace como herramienta social. Su interés principal es lograr objetivos personales, no conectar emocionalmente.

El maquiavelismo en la psicología moderna

En psicología, el maquiavelismo no se considera un trastorno, sino un rasgo de personalidad medible. Existen pruebas como la Mach-IV Scale que evalúan el grado de maquiavelismo de una persona mediante preguntas sobre moral, manipulación y confianza interpersonal.

Resultados típicos:

  • Bajo maquiavelismo: personas empáticas, cooperativas y éticas.

  • Medio maquiavelismo: equilibran sus intereses personales con la moral social.

  • Alto maquiavelismo: priorizan su beneficio sobre cualquier principio ético.

Los estudios muestran que este rasgo puede ser útil en contextos específicos —como la política, la negociación o los negocios— siempre que se mantenga dentro de límites éticos.

El maquiavelismo en el trabajo y el liderazgo

En mi experiencia profesional, el maquiavelismo puede ser una espada de doble filo.
Por un lado, una mente estratégica puede ser muy útil para resolver conflictos, anticipar problemas y diseñar soluciones efectivas. Por otro, si se utiliza con fines egoístas, puede deteriorar el ambiente laboral y la confianza del equipo.

Ventajas del maquiavelismo controlado:

  • Permite pensar de forma racional bajo presión.

  • Facilita la negociación y la toma de decisiones difíciles.

  • Desarrolla una visión estratégica útil para liderar proyectos complejos.

Riesgos del maquiavelismo extremo:

  • Puede generar ambientes tóxicos y desconfianza.

  • Reduce la empatía y la cohesión del grupo.

  • Provoca rotación de personal y pérdida de motivación colectiva.

En otras palabras: un líder maquiavélico inteligente puede ser eficaz, pero un líder sin ética termina destruyendo su propio equipo.

Maquiavelismo en las relaciones personales

Aunque se asocia comúnmente con la política o los negocios, el maquiavelismo también puede aparecer en el ámbito emocional y social.

Una persona con tendencias maquiavélicas puede usar el encanto, la manipulación emocional o la culpa para conseguir lo que desea.
Por ejemplo:

  • Fingir desinterés para generar atracción.

  • Usar información personal de otro como herramienta de control.

  • Fingir empatía o vulnerabilidad para obtener apoyo o atención.

Por otro lado, no todo maquiavelismo es “maldad”. En pequeñas dosis, el pensamiento estratégico puede servir para protegerte de manipulaciones externas, siempre que se use con conciencia y ética.

Cómo identificar y manejar el maquiavelismo

En los demás:

  1. Observa si cambian de actitud según quién esté presente.

  2. Nota si suelen hablar bien de todos, pero critican a espaldas.

  3. Evalúa si usan la información personal como medio de influencia.

  4. Analiza si justifican mentiras como “estrategias necesarias”.

 En ti mismo:

  1. Pregúntate si tus decisiones buscan siempre el beneficio propio.

  2. Evalúa si manipulas emociones ajenas para conseguir resultados.

  3. Reflexiona sobre si tu empatía es genuina o una herramienta.

Reconocer estos patrones no es para juzgar, sino para aumentar tu inteligencia emocional y autoconocimiento.

¿Se puede cambiar un comportamiento maquiavélico?

Sí. Aunque los rasgos de personalidad son relativamente estables, la autoconciencia, la terapia y la educación emocional pueden ayudar a reducir conductas manipuladoras.
Técnicas como la programación neurolingüística (PNL), la psicoterapia cognitivo-conductual o el mindfulness permiten modificar patrones mentales rígidos y fomentar la empatía.

Conclusión: El equilibrio entre estrategia y ética

El maquiavelismo, lejos de ser solo una etiqueta negativa, es una ventana al entendimiento del poder, la persuasión y la naturaleza humana.
Comprenderlo te permite identificar manipulaciones, fortalecer tus límites personales y usar la estrategia sin perder la ética.

La clave está en encontrar el equilibrio entre la razón y la empatía, entre la estrategia y la humanidad.
Como diría Maquiavelo, “es mejor ser temido que amado, si no se puede ser ambas cosas”, pero en el mundo moderno, la verdadera fortaleza está en ser respetado sin dejar de ser humano.

¿Te interesa aprender más sobre la psicología del comportamiento humano?
Explora nuestros artículos sobre narcisismo, psicopatía y lenguaje corporal, y descubre cómo comprender mejor a las personas… empezando por ti mismo. En nuestras formaciones enseñamos a los estudiantes a interpretar estas señales con precisión.

Comparte esto con personas que puedas identificar que están siendo victimas del Maquiavelismo, también visita nuestras redes sociales donde damos tips para saber cuando y donde se puede manifestar este fenómeno.

1 comentario en «El Maquiavelismo: Cómo Identificar y Comprender esta Forma de Pensamiento Estratégico»

Deja un comentario