Si alguna vez te has preguntado si un polígrafo detecta mentiras, no estás solo. Es una duda muy común, sobre todo porque el cine y la televisión han hecho que esta máquina parezca casi mágica. Pero desde el punto de vista técnico —y también desde mi experiencia enseñando análisis de comportamiento en la Escuela Nacional de Lenguaje Corporal— la realidad es muy distinta a lo que se cree.
En este artículo voy a desglosar la verdad detrás del polígrafo, cómo funciona realmente, por qué se usa todavía en muchos países, por qué genera resultados tan debatidos y qué alternativas existen hoy para evaluar el comportamiento humano sin caer en mitos.
Mi intención es que, al terminar de leer, puedas comprender el tema con claridad y sin la confusión habitual que rodea este aparato.
Qué es realmente un polígrafo y qué mide
Aunque mucha gente piensa que el polígrafo es una “máquina para detectar mentiras”, en realidad no detecta falsedad ni honestidad. Lo que hace es medir cambios fisiológicos mientras una persona responde a una serie de preguntas.
Específicamente analiza:
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Variaciones en la frecuencia cardíaca
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Cambios en la presión arterial
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Alteraciones en la respiración
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El nivel de sudoración, conocido como respuesta galvánica de la piel
Yo siempre explico esto así: el polígrafo es como un termómetro emocional. Solo puede decirte si el cuerpo reacciona… no por qué reacciona.
Y aquí es donde empiezan los problemas.
Por qué medir reacciones fisiológicas no permite saber si alguien miente
Decir una mentira puede generar estrés, sí… pero no siempre. Y aquí te lo digo con total sinceridad: he visto personas mentir con absoluta calma, igual que he visto personas decir la verdad completamente nerviosas.
El polígrafo interpreta las respuestas del cuerpo, pero no puede diferenciar entre:
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miedo a ser malinterpretado
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ansiedad
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nervios por estar siendo evaluado
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personalidad ansiosa
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trauma previo
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timidez
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tensión por la situación
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estrés por el entorno
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o simplemente incomodidad física
Es decir:
Un cambio fisiológico no equivale a una mentira.
Y esa es la razón principal por la que los expertos en análisis de comportamiento sabemos que esta herramienta tiene grandes limitaciones.
Qué tan confiable es un polígrafo según los estudios actuales
Si lees estudios científicos recientes, notarás algo interesante: ni siquiera los poligrafistas más experimentados aseguran una precisión del 100%. Las estimaciones más optimistas oscilan entre un 70% y un 90% según el contexto, pero incluso esos números son cuestionados.
¿El problema principal?
Los falsos positivos y los falsos negativos.
¿Qué es un falso positivo?
Cuando el polígrafo marca estrés como si fuera mentira… aunque la persona decía la verdad.
¿Qué es un falso negativo?
Cuando la máquina no detecta nada extraño, aun cuando la persona está mintiendo.
Lo he visto incluso en evaluaciones laborales: candidatos totalmente honestos aparecen como “sospechosos”, mientras que personas manipuladoras salen “limpias” porque saben controlar sus respuestas.
Por qué muchos países no aceptan el polígrafo como prueba
Este es un punto que siempre sorprende a mis estudiantes: en Estados Unidos, la mayoría de los tribunales no aceptan resultados de polígrafo. Y en otros países ocurre exactamente lo mismo.
¿La razón?
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Falta de validez científica sólida
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Riesgo de error elevado
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Influencia del estrés y la personalidad
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Alta posibilidad de manipulación
Al ser una herramienta tan vulnerable a factores externos, no cumple los estándares que exige el sistema judicial.
¿Se puede manipular un polígrafo?
Sí, y más fácil de lo que imaginas.
No voy a explicar técnicas aquí por motivos éticos, pero te puedo decir que:
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personas entrenadas
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individuos con alto control emocional
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ciertos perfiles psicopáticos
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algunos trastornos de ansiedad
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y sujetos muy experimentados en presión psicológica
pueden reducir las señales fisiológicas o incluso alterarlas voluntariamente.
Esto significa que el polígrafo puede ser engañado… y también puede engañar al evaluador.
Si no detecta mentiras, ¿por qué se usa todavía?
Aunque suene contradictorio, el polígrafo sigue vigente por tres razones principales:
Efecto psicológico
El solo hecho de estar conectado a la máquina hace que mucha gente confiese por presión emocional.
Herramienta de apoyo
Algunas agencias lo utilizan para identificar inconsistencias, no para determinar verdad absoluta.
Tradición institucional
Algunas organizaciones lo mantienen por cultura interna, no por precisión científica.
Lo importante es entender que el polígrafo es una herramienta complementaria, no un veredicto.
Alternativas modernas y más precisas para evaluar comportamiento
Hoy la evaluación del engaño se apoya más en:
Análisis del lenguaje no verbal
Cambios en microexpresiones, voz, gestos y patrones de conducta.
Estudio del discurso
Incongruencias, omisiones, estructura del relato, nivel de detalle.
Ciencia del comportamiento
Modelos predictivos basados en patrones psicológicos y cognitivos.
Evaluaciones forenses
Pruebas de credibilidad mucho más reguladas y con respaldo científico.
En la Escuela Nacional de Lenguaje Corporal usamos estas metodologías porque permiten una lectura más profunda y menos dependiente de máquinas.
Lo que nadie te dice sobre la experiencia real de someterse a un polígrafo
Permíteme contártelo desde la perspectiva personal. La primera vez que observé una prueba de polígrafo en vivo, noté algo que después vi repetirse muchas veces: las personas se ponen nerviosas incluso cuando no tienen nada que ocultar. Es casi automático.
Las máquinas, los sensores, el evaluador tomando notas… todo eso crea un ambiente de presión natural.
Por eso digo siempre que la reacción fisiológica en una prueba así no es una señal de mentira, sino una señal de humanidad.
Y esto es algo que ninguna máquina puede interpretar con precisión.
Entonces… ¿el polígrafo detecta mentiras?
Para que quede totalmente claro:
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❌ No, no detecta mentiras directamente.
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❌ No puede distinguir entre nervios, miedo, incomodidad o engaño.
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❌ No garantiza certeza científica.
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❌ No es una herramienta confiable para emitir juicios legales.
Pero…
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✅ Sí detecta reacciones fisiológicas.
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✅ Puede servir como apoyo si se interpreta correctamente.
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✅ Tiene utilidad psicológica en algunos contextos.
Solo que no hace lo que la gente cree que hace.
Conclusión: la verdad detrás del polígrafo y lo que deberías recordar
El polígrafo no es un detector de mentiras. Es un detector de reacciones. Y aunque eso puede aportar datos interesantes, está muy lejos de ser una herramienta infalible.
Si de verdad quieres comprender cómo se analiza la mentira hoy, es fundamental mirar más allá del aparato:
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lenguaje corporal
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patrones cognitivos
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estructura del relato
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análisis contextual
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coherencia emocional
Ese es el camino que usamos los profesionales del comportamiento, y el que enseño cada día en la Escuela Nacional de Lenguaje Corporal.